sábado, 17 de diciembre de 2016

Manual ComFor. Precursores de la Comunicación

Manual ComFor. Precursores de la Comunicación
Roger Verpoorten, Ilse Noens e Ina van Berckelaer-Onnes
Editorial: Autismo Ávila
Año: 2014

Este instrumento de evaluación, basado en las ideas del logopeda belga Roger Verpoorten, y en colaboración con Ilse Noens e Ina van Berckelaer-Onnes, se desarrolló en el Centro para el Estudio de los Trastornos del Desarrollo de la Universidad de Leiden. Se trata del primer test especialmente diseñado para la identificación del Sistema Aumentativo y Alternativo de Comunicación (SAAC) pensado para las personas con autismo. 

Parte de la premisa de la dificultad que presentan las personas con CEA (Condición de espectro autista) en sus habilidades de comunicación y de la importancia en la intervención temprana, con una influencia fundamental en posteriores resultados. Para estos autores, las personas con CEA necesitan una gran cantidad de comunicación aumentativa, no solamente cuando no tienen desarrollada la capacidad del habla, sino también cuando lo está.

La propuesta de estos autores es que dicha comunicación aumentativa se encuentre personalizada según el nivel de atribución de significados en el que se halle la persona con autismo.


*¿ Y qué es la comunicación aumentativa?

Este término, para Noens y Van Berckelaer-Onnes, se refiere a la totalidad de técnicas y estrategias para aumentar la comunicación que se suman al conjunto de gestos naturales, vocalizaciones o al habla de la persona. Inicialmente, este tipo de comunicación se empleaba para aumentar la comunicación expresiva de las personas con trastornos del desarrollo pero en las últimas décadas se está utilizando además para reforzar la comprensión, aspecto fundamental para las personas con autismo, ya que su habilidad comprensiva suele ser peor que la expresiva.




*¿ Qué es ComFor?

ComFor es una prueba que aborda dos cuestiones fundamentales: en primer lugar, cuál es la forma más adecuada de respuesta aumentativa, y en segundo, en qué nivel de atribución de significados pueden ofrecerse los medios elegidos (más adelante, en otra publicación, profundizaremos sobre ellos).

En cuanto a la primera, las personas con autismo tienden a mostrar dificultades con las modalidades transitorias o que no cuentan con un soporte permanente (por ejemplo el habla, las expresiones faciales, los gestos...) al necesitar un procesamiento rápido y sencuencial. Sus modalidades preferidas son aquellas con una estructura permanente concreta y espacial (pictogramas, fotografías, dibujos o palabras escritas).

En lo referido a la segunda, es necesario que el uso del sistema de comunicación esté adaptado al nivel de atribución de significados de la persona. Con frecuencia, por ejemplo, se utilizan objetos como símbolos, incluso con personas que no pueden imaginar el significado funcional de un objeto (un plato que se utiliza para informar que vamos a comer pero que la persona con autismo, en función de sus características, puede no entender dicho significado, puede que no haga el proceso de abstracción  que le indique que ese plato significa que vamos al comedor a comer).

Para determinar estas dos cuestiones, ConFor, plantea una prueba estructurada en dos niveles, cinco series y 36 ítems que ayudan a determinar cual es la forma más adecuada de sistema alternativo a utilizar y en qué nivel de atribución de significado pueden ofrecerse a la persona con autismo los medios seleccionados como sistema alternativo.




sábado, 10 de diciembre de 2016

Lenguaje y comunicación en las fases tempranas del autismo

Para cualquier profesional que trabaje con alumnado con diversidad funcional, especialmente para el de PT (pedagogía terapéutica) y AL (audición y lenguaje) es de crucial importancia conocer cuáles son las etapas más comunes dentro de la adquisición del lenguaje y la comunicación de una persona con autismo, teniendo siempre presente que estas etapas se ven modificadas por la individualidad de cada niño o niña.   

Una de las cuestiones que nos debe quedar clara respecto al desarrollo evolutivo de los niños y niñas dentro del espectro del autismo es que no cumple los mismos hitos de la infancia normotípica y presenta una serie de peculiaridades que es necesario conocer, por ejemplo su perfil evolutivo "en picos" en los que en determinados aspectos muestran puntos fuertes (por ejemplo en lo visoespacial) y dificultades (por ejemplo en lo comunicativo-lingüístico).

Por eso, con el objetivo de enmarcar nuestra intervención posterior y saber en qué cuestiones debemos incidir, vamos a abordar en esta publicación las características principales (con periodos aproximados) que muestra el desarrollo comunicativo-lingüístico de la infancia con autismo, basándonos en la clasificación que en su momento realizaron Gillberg y Peeters (podéis ver la referencia si pincháis aquí) y que posteriormente adaptó Riviere (podéis ver la referencia de la publicación si pincháis aquí), realizando una comparación paralela con el desarrollo "normotípico". 


Comencemos:

*Hasta los 6 meses aproximadamente:

Mientras que la infancia normotípica presenta a los 2 meses sonidos vocálicos y a los 6 los primeros sonidos consonánticos y "conversaciones vocales" es decir, turnos en posición frente a frente con su padre o con su madre, la persona con autismo a los 6 meses puede presentar un "llanto difícil de interpretar".

*Hasta los 8 meses aproximadamente:

La infancia normotípica presenta balbuceo con entonación (incluyendo la interrogativa), sílabas repetitivas y aparecen los primeros gestos de señalar (protoimperativos), en las personas con autismo el balbuceo es limitado o extraño y no se suele presentar imitación de sonidos, gestos o expresiones.

*Hasta los 12 meses aproximadamente: 

Los niños y niñas sin autismo presentan las primeras palabras, además de una jerga con entonación de oración, juego vocal y uso de gestos y vocalizaciones para obtener atención, mostrar objetos y hacer preguntas. El lenguaje se utiliza sobre todo para comentar.

En el caso de los niños y niñas con autismo pueden aparecer las primeras palabras pero con frecuencia carecen de contenido comunicativo. Pueden seguir presentando un llanto intenso y frecuente, pero difícil de interpretar.

*Hasta los 24 meses aproximadamente:

Los niños y niñas "normotípicos" presentan un vocabulario que puede llegar hasta las 50 palabras, aparecen las primeras oraciones (dos palabras) a los 18 meses para llegar a los 24 con combinaciones de 3 a 5 palabras conformando el "habla telegráfica". 

Imitan y repiten palabras de su entorno, presentan "sobreextensión del significado" (por ejemplo todos los animales como "perro") y usan el lenguaje para comentar, pedir y llamar la atención. Aparecen las preguntas simples ("¿Dónde papá?"), el empleo del demostrativo acompañado del gesto ("éste") y pueden llamarse por el nombre en vez de utilizar el "yo", utilizando en ocasiones la inversión pronominal ("Quieres ir baño" por "quiero ir al baño").

El lenguaje se centra en el aquí y el ahora y todavía no se sostienen temas de conversación.

En los niños y niñas con autismo, si existe lenguaje oral suele presentar menos de 15 palabras y en ocasiones esas palabras se "pierden" (desaparecen de su vocabulario). No se suelen desarrollar gestos y si existen, como el de señalar, están limitados.

*Hasta los 36 meses aproximadamente:

El vocabulario de los niños y niñas sin autismo suele superar las 1000 palabras y se dominan la mayoría de los morfemas gramaticales (plurales, pasado, preposiciones...). Las imitaciones en forma ecolálica son infrecuentes a esta edad y el lenguaje se utiliza en más ocasiones para referirse a situaciones "no presentes" (allí y entonces). La pregunta se utiliza con frecuencia para mantener la interacción con la otra persona más que para obtener información.

En el caso del lenguaje de la infancia con autismo, las oraciones o combinaciones de palabras son infrecuentes a esta edad. Existen mucha ecolalias en forma de frase, pero poco lenguaje creativo, con presencia de dificultades en la articulación en la población hablante.

Más de la mitad de los niños y niñas con autismo a esa edad no presenta lenguaje o éste carece de sentido. Se presenta el uso instrumental de la persona adulta para comunicarse (tomar a la persona adulta de la mano para llevarla al objeto).

*Hasta los 48 meses aproximadamente:

La infancia "normotípica" emplea a esta edad estructuras oracionales complejas y es capaz de mantener conversaciones y añadir información. También piden aclaraciones y ajustan el lenguaje a la persona interlocutora (por ejemplo lo hacen más simple cuando hablan con niños y niñas de dos años).

En la infancia con autismo, parte de ella combina dos o 3 palabras creativamente. La ecolalia persiste y en parte de estos niños y niñas se utiliza de forma comunicativa. Puede imitar anuncios de la televisión, series etc., y parte de ella pide verbalmente.

*Hasta los 60 meses aproximadamente:

Los niños y las niñas "normotípicos" utilizan estructuras complejas y, generalmente, maduras (con algún problema en la concordancia del sujeto, predicado con formas irregulares, pronombres...).

Presentan la capacidad de juzgar oraciones como gramaticalmente correctas o no y su es necesario las corrigen y aumentan  la capacidad de ajustar el lenguaje a la perspectiva y el papel de la persona interlocutora.

En los niños y niñas con autismo, no suelen comprender ni expresar conceptos abstractos y no suele aparecer la conversación. Sigue apareciendo la ecolalia y se observa la inversión pronominal ("quieres comer las galletas" por "quiero comer las galletas"). Las preguntas suelen ser escasas y repetitivas.

Hasta aquí un breve pero en mi opinión muy útil repaso comparativo a la evolución comunicativo-lingüística en el autismo.

Espero que os sea útil.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Colección Pictogramas: María Luisa Carrillo

Colección Pictogramas
María Luisa Carrillo
Editorial: CEPE
Año: 2010-2015. 


La publicación de hoy vamos a dedicarla a un material eminentemente práctico y que podemos utilizar todos los días en los centros escolares, asociaciones etc.

Se trata de la "Colección Pictogramas" de María Luisa Carrillo, un conjunto de 25 libros dirigidos al alumnado que empieza a leer, en los que se utiliza la combinación de la imagen y la palabra. Mediante ellos, podemos facilitar el aprendizaje de la lectura a nuestro alumnado con autismo, trabajar el vocabulario, utilizarlos como anticipadores o historias sociales o abordar la comprensión lectora, ya que en la parte final de cada publicación, existe un espacio dedicado en cada cuento a esta faceta de la lectura.

La temática de los mismos es muy variada y cercana a la realidad de los niños y niñas (el colegio, el médico, las vacaciones etc.) y mediante su uso, podemos anticipar vivencias o situaciones que pueden no comprender o ser ansiógenas para los niños y niñas con autismo.


Una cuestión muy interesante es que estas publicaciones han sido evaluadas y probadas por Juan Martos (si quieres ver alguna reseña de su obra pincha aquí) y el equipo DELETREA (puedes ver su página si pinchas aquí). Por tanto , la colección recoge aquellos  textos e imágenes que han sido realmente útiles para el alumnado con TEA en su proceso lector o comprensivo, trasladando de alguna manera la práctica basada en la evidencia al material educativo.

En resumen, un material de gran utilidad para el día a día de profesionales y familias que conviven con personas con autismo, a un precio asequible (5 euros).